Cuando un animal se encuentra en peligro, maltratado, abandonado o en una situación de riesgo, es fundamental actuar rápido y contactar con las autoridades adecuadas. A continuación, te explicamos qué hace cada cuerpo y cómo pueden ayudarte en caso de emergencia:
La vía rápida y centralizada para cualquier emergencia real. Si no sabes a quién llamar o la situación es crítica, el 112 canaliza todo: activa a quien haga falta, coordina recursos y acelera la respuesta. Un único número para momentos en los que cada segundo cuenta.
Si detectas una situación de riesgo grave para una mascota, o presencia de maltrato evidente, la Policía Nacional es tu punto de contacto. Actúan rápido, coordinan con otras unidades y garantizan que la seguridad animal sea prioridad. Un partner clave cuando toca escalar la incidencia sin perder tiempo.
El SEPRONA es la élite en materia de protección animal y medioambiental. Son los special forces del bienestar animal: investigan, intervienen y aseguran que se cumpla la ley como debe ser. Si ves abandono, caza ilegal, tráfico de animales o cualquier movida sospechosa… este es el equipo que quieres en tu corner.
Tu primera línea de acción dentro del municipio. Para mascotas perdidas, incidentes en la vía pública o conflictos vecinales relacionados con animales, la Policía Local responde rápido y conoce el terreno. El apoyo de proximidad que mantiene la comunidad en equilibrio.
Cuando la cosa se pone técnica (rescates en altura, caídas en pozos, accesos complicados o situaciones de riesgo físico) los Bomberos entran en modo héroe. Su equipo y experiencia permiten salvar vidas, humanas y animales, donde otros no pueden llegar.
💡 Consejo útil: Si no tienes claro a quién llamar o la situación te supera, marca siempre el 112.
Describe brevemente el caso (por ejemplo: “he visto un perro amarrado sin agua ni sombra” o “un gato herido en la carretera”), y ellos te conectarán con el servicio adecuado.