Viajar con tu perro puede ser una experiencia increíble si lo haces de forma segura y cómoda. Tanto si te mueves en coche por Fuerteventura como si tienes que coger un avión o un barco para salir de la isla, aquí encontrarás toda la información práctica que necesitas para que tu peludo disfrute del trayecto contigo.
El coche es la forma más común de moverse con tu perro por la isla. Para que vaya seguro y tranquilo:
Seguridad primero: usa un arnés homologado con enganche al cinturón, un transportín bien sujeto o una rejilla separadora si viaja en el maletero.
Paradas frecuentes: haz descansos cada 2 horas para que pueda beber agua, estirarse y hacer sus necesidades.
Evita problemas: no lo alimentes justo antes del viaje y jamás lo dejes solo dentro del coche (en Fuerteventura el sol aprieta y puede ser muy peligroso).
En las guaguas de Fuerteventura solo se permiten perros pequeños dentro de transportín, que debe ir bien cerrado y colocado en el suelo. Esto garantiza la seguridad del animal y del resto de pasajeros. Los perros grandes normalmente no están admitidos, ya que los vehículos no cuentan con espacio adaptado ni sistemas de sujeción seguros.
Si viajas con un perro de mayor tamaño, lo más práctico suele ser desplazarse en coche propio, taxi o vehículo de alquiler que permita mascotas. Siempre es recomendable llevar agua, mantas o algún accesorio cómodo para tu mascota durante el trayecto y consultar previamente con la empresa de transporte sobre sus normas específicas. Además, recuerda que algunas rutas pueden tener restricciones adicionales, especialmente en horarios de alta afluencia o trayectos largos.
Desde Fuerteventura tendrás que usar el avión si quieres moverte a la Península o al extranjero. Cada aerolínea tiene sus normas, pero en general:
Cabina: si tu perro pesa menos de 8 kg (incluido el transportín), puede viajar contigo en cabina.
Bodega: perros más grandes deben ir en bodega, en un transportín rígido homologado IATA.
Documentación obligatoria: pasaporte para animales, vacunas al día, microchip y en algunos destinos certificados veterinarios específicos.
Consejito: acostumbra a tu perro al transportín con antelación y mete dentro una manta o juguete con su olor para que se sienta seguro.
✈️ En Canarias, aerolíneas como Binter, Iberia Express o Vueling aceptan mascotas. Antes de reservar, revisa siempre las normas actualizadas de cada compañía.
Otra forma habitual de salir o entrar a Fuerteventura es en barco, sobre todo con las navieras Fred. Olsen y Naviera Armas.
Muchas compañías ofrecen camarotes “pet friendly” para que tu perro viaje contigo.
En trayectos cortos, suelen tener zonas específicas o jaulas adaptadas para mascotas.
Recuerda llevar agua y algo de comida ligera, sobre todo en viajes largos.
Si tu perro es propenso al mareo, consulta con tu veterinario antes del viaje.
El pasaporte y la cartilla de vacunación son imprescindibles para comprobar que tu perro tiene todas las vacunas al día y puede viajar sin problemas legales o de salud.
El arnés o transportín garantizan la seguridad de tu perro durante el viaje, evitando accidentes y dándole un espacio cómodo donde ir tranquilo.
Llevar siempre agua fresca y un bebedero portátil es fundamental para mantener a tu perro hidratado, sobre todo en trayectos largos o con calor.
Los snacks y la comida en bolsitas te ayudarán a darle pequeñas raciones durante el viaje y mantener su rutina alimenticia sin complicaciones.
Las bolsitas higiénicas son imprescindibles para recoger sus necesidades y mantener limpio el entorno durante el viaje.
Llevar su manta o juguete favorito ayuda a que se sienta más seguro y tranquilo durante el viaje, haciendo que la experiencia sea mucho más agradable para ambos.
Haz trayectos cortos en coche antes de un viaje largo: Acostumbra a tu perro poco a poco a estar en el coche, empezando con trayectos breves para que no se estrese al subir. Esto ayuda a que asocie el coche con algo positivo.
Usa feromonas tranquilizantes (spray o collar, recomendado por veterinario): Las feromonas pueden ayudar a calmar a tu perro durante el viaje, reduciendo ansiedad y nerviosismo. Consulta siempre al veterinario antes de usarlas.
Ponle música relajante durante el trayecto: Música suave o sonidos ambientales pueden ayudar a que tu perro se relaje y se sienta más cómodo durante el viaje. Evita ruidos fuertes o canciones con ritmos agitados.
Evita medicarlo sin consejo profesional: Nunca le des pastillas para dormir o calmantes sin indicación veterinaria. Algunos medicamentos pueden ser peligrosos o afectar su equilibrio durante el viaje.